jueves 3 de septiembre de 2009

Nuevo blog

Hola a todos,

Si bien no he abandonado este blog (seguiré escribiendo en él tan escasamente como hasta ahora), quería comentaros que he empezado uno nuevo al margen de este, y que espero que os paséis a verlo y lo disfrutéis. http://vagabundoenlaoscuridad.blogspot.com

lunes 31 de agosto de 2009

Novia Cadáver

Hola a todos,

En primer lugar, lo siento, no voy a hablar de la película. Sólo dejo escrita la angustia que me está matando. El corazón me va a más de 100 ppm y me cuesta respirar. ¿Por qué se complican tanto las cosas con los detalles más inocentes? Siento escaparse mi vida por segundos, no sé cuánto tiempo aguantaré esta situación. No quiero perderle. Nunca quise, por eso nunca le di motivos. De nada sirve cuando la gente inventa e imagina...

Ya no sé qué hacer para que me crea, para que confíe en mí. Por otro lado, estar con alguien que no te cree ni confía en ti no es nada bonito. Me siento impotente de perder a una persona por algo que ni siquiera ha ocurrido.

Seguiré consumiéndome por momentos.
Fdo: Una novia cadáver

sábado 13 de junio de 2009

Lista de cosas que una señorita nunca hace

Bueno, pues la idea surgió hace cosa de un año para romper el mito de que los pedos de las señoritas no huelen y que ellas nunca van al baño. Al principio la lista se reducía a los 4 primeros puntos, pero la publiqué en el foro de patatabrava.com ( http://www.patatabrava.com/foros/forum_general/lista_de_cosa... ) y la cosa ha ido creciendo y creciendo.. Y se va haciendo más considerable. Aquí la tenéis, ¡sigo aceptando aportaciones!

1)Tirarse pedos
2)Eructar
3)Hacer sus necesidades
4)Masturbarse
5)Sonarse los mocos
6)Cortarse las uñas de los pies
7)Chupar la tapa de las natillas
8)Rascarse el culo
9)Rascarse sus partes íntimas
10)Sacarse las bragas del culo
11)Escupir al suelo
12)Escupir a la gente
13)Decir palabras malsonantes
14)Sacarse un trozo molesto de carne que se ha quedado enganchado en la muela... con la uña
15)Secarse las manos en los pantalones
16)Hurgarse las orejas
17)Hacer muecas en el espejo
18)Hurgarse la nariz
19)Jugar con la comida
20)Sacarse pelusas del ombligo
21)Amenazar al personal
22)Chuparse los dedos
23)Chupar el plato
24)Comer con las manos
25)Sentarse con las piernas abiertas
26)Ponerse cerda de cerveza
27)Lamer el cuchillo
28)Ponerse la camiseta de ayer
29)Mojar la tapa del retrete
30)Mearse fuera del retrete (especialmente en baños públicos)
31)Mear de pie
32)Morderse las uñas
33)Hacer el tonto con las amigas
34)Meter la ropa a mogollón en el armario
35)Tener la habitación como una leonera con los sujetadores y las camisetas esparcidos por el suelo
36)Llevar la ingle sin depilar

martes 19 de mayo de 2009

El chico del metro

Salgo de clase de geriátrica a las 6 y media, después de haber estado una hora de práctica obligatoria viendo un vídeo sobre los cuidados en el hogar y las precauciones y consejos a familiares para tratar con pacientes de Alzheimer. A mí, me van a contar. Vaya pérdida de tiempo. Me despido de mis compañeros, no sé por cuándo tiempo, pues que como ya acaban la mayoría de las clases muchas veces ni siquiera nos compensa ir a la uni.

Saco el mp3, lo enciendo, me lo coloco... Y camino tranquilamente hasta el metro Parque Oeste atravesando todo el césped y las malas hierbas de después antes de salir del recinto de la Rey Juan Carlos. Saco el abono, lo pico, y bajo al andén. Al poco rato llega el tren y ¡buf!, está abarrotado. Me meto como puedo, y hay una barra donde apoyarme. Genial. Una parada y se sube una pareja mayor cargada con unos maletoncios enormes, que me apartan de mi sitio y se adueñan de MI barra. Me desplazan y me tengo que agarrar a otra que ya está ocupada, pero ¡oh!. Entre la multitud se asoma una melena cogida en una cola de caballo, con una camiseta negra, de Marea. Me quedo mirando, y cuando se percata de eso me mira, pero aparta rápido la vista con una medio sonrisilla.

Era bastante mono, y se sentó a leer en cuanto encontró un sitio libre. De vez en cuando le clavaba la mirada, otras veces levantaba la vista y coincidía con la mía. Sonaría arrogante si dijera que me miraba a mí, pero cuando deseas que así sea, es eso lo que percibes. Se lo ve muy sumergido en su lectura: "Jugar a Dioses", de Damian Broderick (nota mental, me lo apunto para leer cuando tenga tiempo).

Me fijo en que llegados a Fuenlabrada comienza a distraerse de su tarea para mirar a su alrededor cada vez que se cierran las puertas. Supongo por eso que debe de quedar poco para su destino. Pero no. La siguiente y última parada de Fuenlabrada es Parque de los Estados, la mía, y me levanto para ir yendo a la puerta. Puedo (¿o quizás quiero?) ver en el reflejo del cristal que levanta la vista hacia mí. Se abren las puertas, salgo, y me dirijo a casa como de costumbre, sin volver la vista atrás.

Queda demostrada la estupidez humana. Te puede llamar la atención una persona pero no le echas huevos. ¿Qué habría pasado si uno de los dos hubiera iniciado conversación? Habría sido raro... Pero estas historias están hechas para que no tengan un final, ni un principio. Para que sean recordadas como el chico del metro al que nunca conocí y con el que probablemente jamás vuelva a coincidir.

jueves 23 de abril de 2009

Burnout

Acabo prácticamente de llegar a casa. Hoy ha sido mi último día de prácticas hasta el curso que viene, y estoy indignadísima.

Tras tres semanas agotadoras de mucho madrugar para ir al centro de salud, en el cual aprendía y disfrutaba como una enana, pero me dejaban físicamente agotada; y tras una semana con problemas personales que me han hecho dormir poco; tras todo este tiempo decidiendo irme directa a casa después de las prácticas, sintiéndome mal por faltar a tantísimas clases... Tras todo eso, hoy, que he dormido un poco más, y a pesar de mi resfriado del quince, decido ir a clase.

Salgo de Alicante a las 14:20, sin tiempo para ir a casa a comer, sin tiempo para comer en la cafetería al llegar a la uni. Llamo a casa para avisar de que no me esperen, que no llegaré a comer las lentejas calentitas hechas por mamá que tanto añoras cuando comes fuera de casa. Me paso por una tienda de no-chinos (increíblemente, de los pocos españoles al cargo de una tienda de alimentación) y le pido un bocata de jamón york y queso. Mi gran salvador en ocasiones como la de hoy.

Me como mi gran menú del día de camino al metro, y en el tren ya dentro, me dura hasta llegar a Loranca. La gente me mira como si no hubieran visto antes a una chica sin tiempo ir comiéndose un bocadillo en público pero, donde antes me hubiera dado vergüenza, ya lo hago como si nada... Encima que le hago un bien a la sociedad, dándoles su rehabilitación de gratis sin ser compensada de nada y gastando mi tiempo y mis energías. No tienen derecho a mirarme así.

Llego a la uni, un poco pronto para irme a clase, y me encuentro a Susy en la puerta de la biblioteca: "¿Qué haces aquí tan sola?", "Esperando a Marta, que viene por ahí. ¿Te vienes a tomar un café?". El café se convirtió en Cocacola... Con el calor y la modorra que tenía encima era preferible meterse algo fresquito para el cuerpo. Dan las 15:25 y me despido de ellas para ir a clase... Son sólo dos horas, he dormido bien, ¡hoy seguro que aguanto! Entro en clase, no veo ni a las gemelas ni a Diana... Me parece bastante raro, siempre están las 4... Miro la pizarra: "NO HAY QUIRÚRGICA". Mierda, de las dos horas, una no habrá clase... Me podía haber quedado en la cafetería. Me encuentro a la bedel: "¿Eres de fisio? Es que no tenéis quirúrgica, métete en la otra clase para adelantar la hora de especial, que hay un chico que os tiene que comentar una cosa, no sé qué de una encuesta". Me meto a la otra clase.

Un chiquito joven que no me suena haber visto antes por aquí comienza a hablar: "Hola chicos. Tengo buenas noticias. No tenéis clase ni de quirúrgica ni de especial" (Patología quirúrgica y Fisioterapia especial eran las dos únicas clases de los jueves... Por eso amo los jueves. Y por ellas dos he rechazado las lentejas de mamá). ¿Buenas noticias? Mira payaso, métete tus buenas noticias por el recto, que lo que es a mí me jode venirme desde Fuenlabrada con la hora pegada al culo y comiendo de cualquier manera para que os cachondeéis así. "Me llamo Fulanito de Tal, y soy Fisioterapeuta de la Universidad de la Coruña. Estamos haciendo una encuesta sobre el síndrome de Burnout en fisioterapeutas y estudiantes de fisioterapia, y os vamos a pasar una encuesta. Si no os interesa, podéis iros".

Decido hacer la encuesta, total... Habrá que amortizar el tiempo perdido. Es un test interminable, con preguntas verdaderamente absurdas: "¿Te avergüenza comer o beber en público?", "¿Sientes que tu familia está desestructurada por la falta de un líder?"... Ojalá me dejaran haber escrito esta entrada en la última página del test... Iban a saber lo que es un estudiante quemado.

Para colmo, me comenta Aroa que en el Campus Virtual han mandado un email los profesores de Biomecánica y cinesiología para comentarnos unas cosas de las prácticas de mañana... Llego a casa, lo miro, y me topo con este correo:

"Buenas tardes,

Para la realización de la práctica del citado día, traeros una toalla, una botella vacía de 2 litros y medio (que llenareis de agua antes de entrar en la clase), pegatinas redondas o cuadradas de colores (pequeñas) o tape blanco y una cámara de fotos digital (os podeis poner de acuerdo para que sólo la traigan algunos)"


¿Qué coño significa todo esto?

Me deja sin palabras...

domingo 8 de febrero de 2009

Guitar Hero

Bueno señores, siento muchísimo no haber encontrado inspiración para volver a escribir aquí. A veces siento que sólo escribo cuando lo paso mal, como una forma de desfogarme. Si es así, me alegra haber desaparecido un tiempo, pues eso significaría que me ha estado yendo muy bien. Francamente, no me puedo quejar, me ha ido de perlas.

Pero ahora escribo pidiendo ayuda. Los últimos meses he pillado un vicio impresionante con este juego, con el Guitar Hero... Sobre todo la tercera parte, el Leyends of Rock. Pero no vengo ahora a alabar el juego ni a presumir de mis logros. Vengo porque cada vez que enciendo ese juego vivo un flashback que me traslada a unos cuantos (bastantes) años atrás, cuando la pequeña Debbie jugaba a un juego de ordenador de música. Fue en ese juego con el que me introduje en el mundo del rock, y conocí canciones tales como "Another brick in the wall" o "Born to be wild". El juego trataba de que te montabas un grupo y ensayabas en un garaje, y dabas conciertos. Tengo vagos recuerdos de aquello, pero me vienen imágenes sueltas... Había partes que eran de vídeo grabadas, había una chica morena... Y había otros vídeos que eran de dibujos, en los que recuerdo perfectamente a un rockero con el flequillo tapándole la cara o a otro moreno de pelo cortito y unas orejas de campeonato.

Podéis pensar que estoy loca, pero sé que mis recuerdos son reales, y es aquí donde pido vuestra colaboración. No encuentro nada en internet al respecto, nadie recuerda aquél juego y no consigo que nadie me crea, no hay imágenes en la red. Tampoco recuerdo el nombre del juego, sólo que constaba de una barra horizontal con una raya en medio por la que iban pasando los golpes que tenías que dar cuando cuadrara con la raya del medio. No se jugaba con guitarra. No había botones. Era tan sólo una púa gigante con un sensor que recogía cuando dabas un golpe.

Por favor, que alguien me diga que no estoy loca y me demuestre que lo que digo es cierto. Estaría tremendamente agradecida. Tengo un gran recuerdo de aquél viejo juego y daría una buena patada en los cojones a todos aquellos que me toman por loca, friki, o piensan que me lo invento todo.. A aquéllos que pondrían las manos en el fuego porque los personajes del popular juego de Guitar Hero son 100% originales. Confío en mi memoria, que comienza desde que yo tenía dos años. No puede estar tan equivocada, ¿no?

Espero con ilusión vuestros comentarios, espero que esto llegue a alguien con un poco de sentido común que no pretenda sólo reírse de mí o darme la razón como a los locos, y que haya alguien que se ilusionara tocando en un grupo de rock en la pantallita de su pc. Un beso^^

||Debbie||

sábado 30 de agosto de 2008

Esperar...

Nos pasamos la vida esperando cosas que nos gustaría que fueran, pero que siempre acaban por no llegar. Promesas, esperanzas, sueños, ilusiones... Se dice que hay que luchar por lo que se quiere, pero quien lucha y no ve beneficios se derrumba y se siente derrotado. ¿Por qué no vivir el presente, aceptando lo que nos ofrece la vida, con todas sus penas y alegrías? ¿Por qué perseguir sueños incumplidos que sólo conseguirán partir nuestra alma en dos mitades más, cada vez que fracasamos? ¿Por qué tanto masoquismo de ir siempre en busca de lo inalcanzable? ¿Por qué lo cercano y accesible nos parece siempre tan poco valioso?

No es lo que poseemos lo que nos da fuerzas para seguir hacia adelante; quien tiene todo lo que desea no sabe hacia dónde dirigirse. Lo que nos impulsa a luchar, a avanzar, a aprender y a vivir es la posibilidad de alcanzar aquello que anhelamos. Cuando cumplimos un sueño, o lo acabamos matando por doloroso, aparece otro, y luego otro... Quien no sueña ni desea, no vive, sólo participa en su vida. Una vida vacía y rutinaria, en la que no aprecia lo que realmente tiene ni ve valor a lo que no posee.

Nacer, crecer, reproducirse y morir... ¿Es realmente eso para lo único que existimos? Si fuera así, no nos diferenciaríamos de otros animales. En realidad somos la especie más débil: los únicos en tropezar constantemente con la misma piedra, los únicos que deseamos cosas y personas que no tenemos, los únicos que basamos nuestra vida en alcanzar objetivos... En cuanto algo falla, nos rompemos en pedazos como un jarrón que cae al suelo, vulnerables de ser devorados por cualquier deprededador. Y en eso se basa nuestra existencia: soñar, luchar, vencer y ser vencido, levantarse, hacer locuras y repetirlas... Si a mi vida sólo le quedara reproducirse y morir no perdería el tiempo en escribir mis pensamientos, me dedicaría a provocar un macho que me hiciese una cría y me quitaría la vida. Por suerte, aún tengo muchos objetivos marcados a los que me gustaría acceder, y desde aquí y ahora me prometo que cada vez que caiga, me levantaré con la cabeza bien alta, cada vez que un bache se coloque delante de mi camino, lo esquivaré, y cada vez que alguien intente sacarme de mi sendero, no le dejaré salirse con la suya.

lunes 18 de agosto de 2008

Esa gran desconocida: la Fisioterapia

Esta entrada está orientada a romper con todos esos mitos que se tienen sobre la fisioterapia y los fisioterapeutas. La necesidad de aclararlo fue creciendo poco a poco, a raíz de comentarios un poco ofensivos para quien se lo toma a pecho, pero que en realidad dan pena y hay que solucionarlos. Hablando con unas antiguas amistades sobre mi carrera, salió su gran pregunta:

-Pero, ¿ya sabes dar masajes?
-Sí, los vemos en 1º, un mes y medio aprendiendo a dar masajes un día a la semana.
-Y entonces, ¿qué haces el resto de la carrera? o.O

Os lo repito... En su momento me molestó, pero en realidad me da un poco de pena. Aunque la chispa que me activó para decidir iniciar un remedio a tan bestial ignorancia fue hace unos días: Sentada en el salón, de relax con la familia, viendo la televisión. Echaban el MIR, la serie de tele5 paralela a Hospital Central, que enfoca la vida de un hospital en que: está lleno de estudiantes desde que están en 1º de carrera que se pasan la vida de prácticas y no dan clase, que se enrollan con sus adjuntos, que siempre se meten en líos... Y además, lo más normal del mundo es que el paciente continuamente cuestione la decisión del médico y le meta en problemas. Es que los pacientes de estas series saben más medicina que cualquier titulado en ello... Aunque el hecho puntual fue que una de las residentes le presentó un amigüito suyo a una amiga para que se lo ligara: "pues tía, tengo un amigo que es fisio, ya sabes, masajitos...".

Aparte de que el muchacho, por ser fisio y dar masajes, tenía que estar tremendamente bueno, los fisios son todos unos promiscuos y unos calentorros... Es cierto que nosotros avivamos el mito con el lema "Estudio fisio por sexo y vicio"... Pero eso es sólo en 1º de carrera, y con conocimiento de lo que realmente supone lo que hacemos, pero dejándonos llevar por un puñado de hormonas de estudiantes semidesnudos practicando entre ellos. Obviamente, la cosa cambia delante de un paciente.

Aunque hay poca gente que conozca la existencia de esta ciencia, los que acuden a ella la respetan, y lo que dice el fisio bien dicho está. El fisio te obliga a hacer los ejercicios y gracias a eso te recuperas. El fisio te dice que hagas una cosa y es porque esa cosa vale. No lo ponen tanto en duda como en las series de televisión. Y los que lo ponen, al menos se toman las molestias de hacer caso y posteriormente comprobar los resultados.

Pero no escribo esto para enseñaros en qué consiste ser paciente de fisioterapia... En realidad, quería escribir para enseñaros lo que hace un fisioterapeuta, por lo que os pondré ejemplos de lo más diversos para ver si de una vez desaparece el gran mito masajístico sensual para ligar con chicas guapas.

Aclararé primero lo que significa el concepto de "fisioterapia". Es la terapia física, es decir, curación a través de medios y agentes físicos, tales como el movimiento, la radiación electromagnética, las corrientes eléctricas, el calor, el frío, el agua...

Empezando con algo sencillo y más popular, un chaval de 12 años jugando al fútbol con sus amigos se cae y le diagnostican un esguince de rodilla. Pues bien, el esguince es una lesión en un ligamento. El propio cuerpo humano es el responsable de la curación de esa lesión. El fisioterapeuta no es un mago capaz de pegar algo que se ha roto. Traspasados unos días, cuando el ligamento del niño ha producido material suficiente para unir ambos extremos rotos, es cuando entra en juego el fisio, ayudando a esa mole de células organizadas en un caos a orientarse de una forma tal que resulte favorable para recuperar el estado sano del ligamento y la rodilla. Aparte de eso, durante el periodo inflamatorio el niño ha debido mantener reposo, seguramente con un yeso o venda puesto por el traumatólogo... Toda articulación inmovilizada comienza a destonificar el tono muscular de los músculos correspondientes, por lo cual el fisioterapeuta se encargará de enseñar unos ejercicios al niño para potenciar la fuerza muscular, además de reeducar la propiocepción del ligamento para evitar que recidive el esguince, todo esto acompañado de un fortalecimiento de los músculos protectores de esa rodilla para que sean capaces de reaccionar a tiempo y eficazmente ante otra situación potencialmente peligrosa para la rodilla del niño.

Siguiendo con lo fácil y popular... La fisioterapia deportiva se encarga de optimizar el entrenamiento y el rendimiento de los deportistas, además de habilitarles en "tiempo récord" para que puedan seguir compitiendo. Bien, todo eso es un mito. Aquél jugador que se rompe el menisco un día, y a los días juega un partido como si nada... Es por la cantidad de anestésicos y los apaños del fisio en su misión de conseguir que el jugador juegue... Pero lo único que hace es multiplicar el número de problemas de la lesión. Así que no penséis que existen los milagros ni los pacientes tremendamente fuertes.

Complicando el asunto: Una mujer operada de la artrosis de cadera, con una prótesis. Tras la operación es difícil andar. Tiene que estar ahí el fisio moviendo su cadera y ayudando a ganar amplitud de movimiento para que la mujer vuelva a hacer su vida normal. Por suerte, como las prótesis crean una articulación falsa, no hay retracciones en tejido articular. Pero hay que potenciar los músculos.

Entremos en tema neurológico: un paciente con un derrame cerebral, que le ha ocasionado una hemiplejia (a grandes rasgos, una pérdida de movilidad en la mitad del cuerpo). Pues bien, el caso se complica... Aquí no basta mover al paciente y enseñarle ejercicios para que gane fuerza. El fisioterapeuta se encargará de reorganizar las estructuras dañadas en su cerebro que le imposibilitan el movimiento, y de esta forma el paciente podrá volver a aprender a moverse, a andar... Pero es un proceso muy difícil y largo, y hay que entender que un paciente con este problema, así como su familia, no lo pasen emocionalmente bien.

Ahora imagináos cuando pasáis demasiadas horas en la misma posición, el dolor al intentar estirar las piernas o simplemente moverse o cambiarse de posición... Pues traslademos esto a un paciente encamado por meses en la Unidad de Cuidados Intensivos... No puede levantarse y darse un paseo para "estirar las piernas" o "que le dé el aire". Tiene que tener a un fisioterapeuta que todos los días le mueva cada articulación de su cuerpo para no quedarse completamente inmóvil y, si es posible, que le haga unos ejercicios para que mantenga la fuerza muscular, aunque si el paciente está en coma no se podría dar el caso.

Más raro aún, ya que poca gente conoce este uso de la fisioterapia: Un paciente al que han abierto en canal, me da igual que sea el pecho, el abdomen... Tras la operación, queda enchufado a un respirador automático. Para quien no lo sepa, la respiración se produce gracias a la acción de músculos, entre los que también cobra un papel importante los abdominales. Imaginad en este caso que han quedado debilitados. ¿No se necesitará un fisio que ayude a volver a respirar por uno mismo y librarse del respirador y poder volver antes a casa?

Podría tirarme la vida inventando casos y dándole un uso a la fisioterapia... Pero espero, con lo demostrado hasta ahora, haber alejado un poco de la mente de quien me lea la idea de fisio=masajes.

sábado 2 de agosto de 2008

Zapatos

Parecerá una estupidez, pero siempre quise escribir un tema al respecto... ¿Por qué da igual el dinero que me deje en unas botas o unas sandalias o cualquier tipo de calzado..., si al poco tiempo acaban destrozados ellos o destrozados mis pies? ¿O ambos? Una vez dijo Nancy: "These boots are made for walking"... Pues hija, ya me puede explicar dónde coño las compró... Porque lo que es yo... No hay nada que me pueda poner en los pies y que siga entero después de un día fuera de casa.

Y las niñas monas que van con sus zapatitos nuevos, con tu chúpame-la-punta, sus taconcitos, sus medias... Ahí muy monas ellas... Se van de fiesta. Camino a la plaza: kilómetro y medio andando, la mitad cuesta arriba, el 40% cuesta abajo y el resto escaleras o medio llano... ¿Cómo coño aguantan? ¿De dónde sacan esa capacidad de aguantar, y con unos zapatos ultrarresistentes? Y no digamos las que se vayan más lejos... Pues aquí está e secreto... Aguantarán los zapatos..., pero no los pies. Es muy agradable ver a una mujer bonita con un vestido bonito y unos zapatos bonitos... Pero... ¿Y cuándo la chica te pregunta: "Oye, ¿tienes una tirita? Que tengo heridas en los pies" ? ¡¡¡Ajáaaa!!! O sea, que eres humana!

Siento deciros que aunque en mi cabeza parecía que el tema daría para más... No ha sido así. Pero aquí lo dejo. Aunque me hubiera gustado despotricar más al respecto. Un saludo.

\\Debbie//

martes 17 de junio de 2008

Flashback

Llamémoslo flashback, viaje al pasado... El título es lo de menos. Es un poema escrito por una Debbie joven, anterior a la etapa pavi-sosa de las rimas cursimoñas que escribí en entradas anteriores. No es una canción de amor; son los sentimientos de una chiquilla en unas circunstancias complicadas que se le antojaron extrañas y así lo quiso plasmar. Deseo que lo disfruten o, al menos, que no traten de adivinar una escena, sino que hagan la interpretación libre de lo que pase por sus mentes.

Un puñal al corazón
y un disparo a la cabeza
igualan con certeza
semejante discusión.

Y un ardor en mi interior
va quemando cuando alcanza;
no hay en el mundo venganza
que aspire a liberación.

Y quiero gritar; no puedo.
Puedo huír, pero no quiero,
pues aún hay en mí miedo.

Un miedo por el que muero,
de una muerte que no tengo
y que, aunque no quiera, espero.