lunes, 31 de agosto de 2009
sábado, 13 de junio de 2009
Lista de cosas que una señorita nunca hace
1)Tirarse pedos
2)Eructar
3)Hacer sus necesidades
4)Masturbarse
5)Sonarse los mocos
6)Cortarse las uñas de los pies
7)Chupar la tapa de las natillas
8)Rascarse el culo
9)Rascarse sus partes íntimas
10)Sacarse las bragas del culo
11)Escupir al suelo
12)Escupir a la gente
13)Decir palabras malsonantes
14)Sacarse un trozo molesto de carne que se ha quedado enganchado en la muela... con la uña
15)Secarse las manos en los pantalones
16)Hurgarse las orejas
17)Hacer muecas en el espejo
18)Hurgarse la nariz
19)Jugar con la comida
20)Sacarse pelusas del ombligo
21)Amenazar al personal
22)Chuparse los dedos
23)Chupar el plato
24)Comer con las manos
25)Sentarse con las piernas abiertas
26)Ponerse cerda de cerveza
27)Lamer el cuchillo
28)Ponerse la camiseta de ayer
29)Mojar la tapa del retrete
30)Mearse fuera del retrete (especialmente en baños públicos)
31)Mear de pie
32)Morderse las uñas
33)Hacer el tonto con las amigas
34)Meter la ropa a mogollón en el armario
35)Tener la habitación como una leonera con los sujetadores y las camisetas esparcidos por el suelo
36)Llevar la ingle sin depilar
martes, 19 de mayo de 2009
jueves, 23 de abril de 2009
Burnout
Tras tres semanas agotadoras de mucho madrugar para ir al centro de salud, en el cual aprendía y disfrutaba como una enana, pero me dejaban físicamente agotada; y tras una semana con problemas personales que me han hecho dormir poco; tras todo este tiempo decidiendo irme directa a casa después de las prácticas, sintiéndome mal por faltar a tantísimas clases... Tras todo eso, hoy, que he dormido un poco más, y a pesar de mi resfriado del quince, decido ir a clase.
Salgo de Alicante a las 14:20, sin tiempo para ir a casa a comer, sin tiempo para comer en la cafetería al llegar a la uni. Llamo a casa para avisar de que no me esperen, que no llegaré a comer las lentejas calentitas hechas por mamá que tanto añoras cuando comes fuera de casa. Me paso por una tienda de no-chinos (increíblemente, de los pocos españoles al cargo de una tienda de alimentación) y le pido un bocata de jamón york y queso. Mi gran salvador en ocasiones como la de hoy.
Me como mi gran menú del día de camino al metro, y en el tren ya dentro, me dura hasta llegar a Loranca. La gente me mira como si no hubieran visto antes a una chica sin tiempo ir comiéndose un bocadillo en público pero, donde antes me hubiera dado vergüenza, ya lo hago como si nada... Encima que le hago un bien a la sociedad, dándoles su rehabilitación de gratis sin ser compensada de nada y gastando mi tiempo y mis energías. No tienen derecho a mirarme así.
Llego a la uni, un poco pronto para irme a clase, y me encuentro a Susy en la puerta de la biblioteca: "¿Qué haces aquí tan sola?", "Esperando a Marta, que viene por ahí. ¿Te vienes a tomar un café?". El café se convirtió en Cocacola... Con el calor y la modorra que tenía encima era preferible meterse algo fresquito para el cuerpo. Dan las 15:25 y me despido de ellas para ir a clase... Son sólo dos horas, he dormido bien, ¡hoy seguro que aguanto! Entro en clase, no veo ni a las gemelas ni a Diana... Me parece bastante raro, siempre están las 4... Miro la pizarra: "NO HAY QUIRÚRGICA". Mierda, de las dos horas, una no habrá clase... Me podía haber quedado en la cafetería. Me encuentro a la bedel: "¿Eres de fisio? Es que no tenéis quirúrgica, métete en la otra clase para adelantar la hora de especial, que hay un chico que os tiene que comentar una cosa, no sé qué de una encuesta". Me meto a la otra clase.
Un chiquito joven que no me suena haber visto antes por aquí comienza a hablar: "Hola chicos. Tengo buenas noticias. No tenéis clase ni de quirúrgica ni de especial" (Patología quirúrgica y Fisioterapia especial eran las dos únicas clases de los jueves... Por eso amo los jueves. Y por ellas dos he rechazado las lentejas de mamá). ¿Buenas noticias? Mira payaso, métete tus buenas noticias por el recto, que lo que es a mí me jode venirme desde Fuenlabrada con la hora pegada al culo y comiendo de cualquier manera para que os cachondeéis así. "Me llamo Fulanito de Tal, y soy Fisioterapeuta de la Universidad de la Coruña. Estamos haciendo una encuesta sobre el síndrome de Burnout en fisioterapeutas y estudiantes de fisioterapia, y os vamos a pasar una encuesta. Si no os interesa, podéis iros".
Decido hacer la encuesta, total... Habrá que amortizar el tiempo perdido. Es un test interminable, con preguntas verdaderamente absurdas: "¿Te avergüenza comer o beber en público?", "¿Sientes que tu familia está desestructurada por la falta de un líder?"... Ojalá me dejaran haber escrito esta entrada en la última página del test... Iban a saber lo que es un estudiante quemado.
Para colmo, me comenta Aroa que en el Campus Virtual han mandado un email los profesores de Biomecánica y cinesiología para comentarnos unas cosas de las prácticas de mañana... Llego a casa, lo miro, y me topo con este correo:
Para la realización de la práctica del citado día, traeros una toalla, una botella vacía de 2 litros y medio (que llenareis de agua antes de entrar en la clase), pegatinas redondas o cuadradas de colores (pequeñas) o tape blanco y una cámara de fotos digital (os podeis poner de acuerdo para que sólo la traigan algunos)"
Me deja sin palabras...
domingo, 8 de febrero de 2009
Guitar Hero
Pero ahora escribo pidiendo ayuda. Los últimos meses he pillado un vicio impresionante con este juego, con el Guitar Hero... Sobre todo la tercera parte, el Leyends of Rock. Pero no vengo ahora a alabar el juego ni a presumir de mis logros. Vengo porque cada vez que enciendo ese juego vivo un flashback que me traslada a unos cuantos (bastantes) años atrás, cuando la pequeña Debbie jugaba a un juego de ordenador de música. Fue en ese juego con el que me introduje en el mundo del rock, y conocí canciones tales como "Another brick in the wall" o "Born to be wild". El juego trataba de que te montabas un grupo y ensayabas en un garaje, y dabas conciertos. Tengo vagos recuerdos de aquello, pero me vienen imágenes sueltas... Había partes que eran de vídeo grabadas, había una chica morena... Y había otros vídeos que eran de dibujos, en los que recuerdo perfectamente a un rockero con el flequillo tapándole la cara o a otro moreno de pelo cortito y unas orejas de campeonato.
Podéis pensar que estoy loca, pero sé que mis recuerdos son reales, y es aquí donde pido vuestra colaboración. No encuentro nada en internet al respecto, nadie recuerda aquél juego y no consigo que nadie me crea, no hay imágenes en la red. Tampoco recuerdo el nombre del juego, só
lo que constaba de una barra horizontal con una raya en medio por la que iban pasando los golpes que tenías que dar cuando cuadrara con la raya del medio. No se jugaba con guitarra. No había botones. Era tan sólo una púa gigante con un sensor que recogía cuando dabas un golpe.Por favor, que alguien me diga que no estoy loca y me demuestre que lo que digo es cierto. Estaría tremendamente agradecida. Tengo un gran recuerdo de aquél viejo juego y daría una buena patada en los cojones a todos aquellos que me toman por loca, friki, o piensan que me lo invento todo.. A aquéllos que pondrían las manos en el fuego porque los personajes del popular juego de Guitar Hero son 100% originales. Confío en mi memoria, que comienza desde que yo tenía dos años. No puede estar tan equivocada, ¿no?
Espero con ilusión vuestros comentarios, espero que esto llegue a alguien con un poco de sentido común que no pretenda sólo reírse de mí o darme la razón como a los locos, y que haya alguien que se ilusionara tocando en un grupo de rock en la pantallita de su pc. Un beso^^
||Debbie||
sábado, 30 de agosto de 2008
Esperar...
No es lo que poseemos lo que nos da fuerzas para seguir hacia adelante; quien tiene todo lo que desea no sabe hacia dónde dirigirse. Lo que nos impulsa a luchar, a avanzar, a aprender y a vivir es la posibilidad de alcanzar aquello que anhelamos. Cuando cumplimos un sueño, o lo acabamos matando por doloroso, aparece otro, y luego otro... Quien no sueña ni desea, no vive, sólo participa en su vida. Una vida vacía y rutinaria, en la que no aprecia lo que realmente tiene ni ve valor a lo que no posee.
Nacer, crecer, reproducirse y morir... ¿Es realmente eso para lo único que existimos? Si fuera así, no nos diferenciaríamos de otros animales. En realidad somos la especie más débil: los únicos en tropezar constantemente con la misma piedra, los únicos que deseamos cosas y personas que no tenemos, los únicos que basamos nuestra vida en alcanzar objetivos... En cuanto algo falla, nos rompemos en pedazos como un jarrón que cae al suelo, vulnerables de ser devorados por cualquier deprededador. Y en eso se basa nuestra existencia: soñar, luchar, vencer y ser vencido, levantarse, hacer locuras y repetirlas... Si a mi vida sólo le quedara reproducirse y morir no perdería el tiempo en escribir mis pensamientos, me dedicaría a provocar un macho que me hiciese una cría y me quitaría la vida. Por suerte, aún tengo muchos objetivos marcados a los que me gustaría acceder, y desde aquí y ahora me prometo que cada vez que caiga, me levantaré con la cabeza bien alta, cada vez que un bache se coloque delante de mi camino, lo esquivaré, y cada vez que alguien intente sacarme de mi sendero, no le dejaré salirse con la suya.
lunes, 18 de agosto de 2008
Esa gran desconocida: la Fisioterapia
-Pero, ¿ya sabes dar masajes?
-Sí, los vemos en 1º, un mes y medio aprendiendo a dar masajes un día a la semana.
-Y entonces, ¿qué haces el resto de la carrera? o.O
Os lo repito... En su momento me molestó, pero en realidad me da un poco de pena. Aunque la chispa que me activó para decidir iniciar un remedio a tan bestial ignorancia fue hace unos días: Sentada en el salón, de relax con la familia, viendo la televisión. Echaban el MIR, la serie de tele5 paralela a Hospital Central, que enfoca la vida de un hospital en que: está lleno de estudiantes desde que están en 1º de carrera que se pasan la vida de prácticas y no dan clase, que se enrollan con sus adjuntos, que siempre se meten en líos... Y además, lo más normal del mundo es que el paciente continuamente cuestione la decisión del médico y le meta en problemas. Es que los pacientes de estas series saben más medicina que cualquier titulado en ello... Aunque el hecho puntual fue que una de las residentes le presentó un amigüito suyo a una amiga para que se lo ligara: "pues tía, tengo un amigo que es fisio, ya sabes, masajitos...".
Aparte de que el muchacho, por ser fisio y dar masajes, tenía que estar tremendamente bueno, los fisios son todos unos promiscuos y unos calentorros... Es cierto que nosotros avivamos el mito con el lema "Estudio fisio por sexo y vicio"... Pero eso es sólo en 1º de carrera, y con conocimiento de lo que realmente supone lo que hacemos, pero dejándonos llevar por un puñado de hormonas de estudiantes semidesnudos practicando entre ellos. Obviamente, la cosa cambia delante de un paciente.
Aunque hay poca gente que conozca la existencia de esta ciencia, los que acuden a ella la respetan, y lo que dice el fisio bien dicho está. El fisio te obliga a hacer los ejercicios y gracias a eso te recuperas. El fisio te dice que hagas una cosa y es porque esa cosa vale. No lo ponen tanto en duda como en las series de televisión. Y los que lo ponen, al menos se toman las molestias de hacer caso y posteriormente comprobar los resultados.
Pero no escribo esto para enseñaros en qué consiste ser paciente de fisioterapia... En realidad, quería escribir para enseñaros lo que hace un fisioterapeuta, por lo que os pondré ejemplos de lo más diversos para ver si de una vez desaparece el gran mito masajístico sensual para ligar con chicas guapas.
Aclararé primero lo que significa el concepto de "fisioterapia". Es la terapia física, es decir, curación a través de medios y agentes físicos, tales como el movimiento, la radiación electromagnética, las corrientes eléctricas, el calor, el frío, el agua...
Siguiendo con lo fácil y popular... La fisioterapia deportiva se encarga de optimizar el entrenamiento y el rendimiento de los deportistas, además de habilitarles en "tiempo récord" para que puedan seguir compitiendo. Bien, todo eso es un mito. Aquél jugador que se rompe el menisco un día, y a los días juega un partido como si nada... Es por la cantidad de anestésicos y los apaños del fisio en su misión de conseguir que el jugador juegue... Pero lo único que hace es multiplicar el número de problemas de la lesión. Así que no penséis que existen los milagros ni los pacientes tremendamente fuertes.
Complicando el asunto: Una mujer operada de la artrosis de cadera, con una prótesis. Tras la operación es difícil andar. Tiene que estar ahí el fisio moviendo su cadera y ayudando a ganar amplitud de movimiento para que la mujer vuelva a hacer su vida normal. Por suerte, como las prótesis crean una articulación falsa, no hay retracciones en tejido articular. Pero hay que potenciar los músculos.
Entremos en tema neurológico: un paciente con un derrame cerebral, que le ha ocasionado una hemiplejia (a grandes rasgos, una pérdida de movilidad en la mitad del cuerpo). Pues bien, el caso se complica... Aquí no basta mover al paciente y enseñarle ejercicios para que gane fuerza. El fisioterapeuta se encargará de reorganizar las estructuras dañadas en su cerebro que le imposibilitan el movimiento, y de esta forma el paciente podrá volver a aprender a moverse, a andar... Pero es un proceso muy difícil y largo, y hay que entender que un paciente con este problema, así como su familia, no lo pasen emocionalmente bien.
Ahora imagináos cuando pasáis demasiadas horas en la misma posición, el dolor al intentar estirar las piernas o simplemente moverse o cambiarse de posición... Pues traslademos esto a un paciente encamado por meses en la Unidad de Cuidados Intensivos... No puede levantarse y darse un paseo para "estirar las piernas" o "que le dé el aire". Tiene que tener a un fisioterapeuta que todos los días le mueva cada articulación de su cuerpo para no quedarse completamente inmóvil y, si es posible, que le haga unos ejercicios para que mantenga la fuerza muscular, aunque si el paciente está en coma no se podría dar el caso.
Más raro aún, ya que poca gente conoce este uso de la fisioterapia: Un paciente al que han abierto en canal, me da igual que sea el pecho, el abdomen... Tras la operación, queda enchufado a un respirador automático. Para quien no lo sepa, la respiración se produce gracias a la acción de músculos, entre los que también cobra un papel importante los abdominales. Imaginad en este caso que han quedado debilitados. ¿No se necesitará un fisio que ayude a volver a respirar por uno mismo y librarse del respirador y poder volver antes a casa?
Podría tirarme la vida inventando casos y dándole un uso a la fisioterapia... Pero espero, con lo demostrado hasta ahora, haber alejado un poco de la mente de quien me lea la idea de fisio=masajes.
sábado, 2 de agosto de 2008
Zapatos
Y las niñas monas que van con sus zapatitos nuevos, con tu chúpame-la-punta, sus taconcitos, sus medias... Ahí muy monas ellas... Se van de fiesta. Camino a la plaza: kilómetro y medio andando, la mitad cuesta arriba, el 40% cuesta abajo y el resto escaleras o medio llano... ¿Cómo coño aguantan? ¿De dónde sacan esa capacidad de aguantar, y con unos zapatos ultrarresistentes? Y no digamos las que se vayan más lejos... Pues aquí está e secreto... Aguantarán los zapatos..., pero no los pies. Es muy agradable ver a una mujer bonita con un vestido bonito y unos zapatos bonitos... Pero... ¿Y cuándo la chica te pregunta: "Oye, ¿tienes una tirita? Que tengo heridas en los pies" ? ¡¡¡Ajáaaa!!! O sea, que eres humana!
Siento deciros que aunque en mi cabeza parecía que el tema daría para más... No ha sido así. Pero aquí lo dejo. Aunque me hubiera gustado despotricar más al respecto. Un saludo.
\\Debbie//
martes, 17 de junio de 2008
Flashback
y un disparo a la cabeza
igualan con certeza
semejante discusión.
Y un ardor en mi interior
va quemando cuando alcanza;
no hay en el mundo venganza
que aspire a liberación.
Y quiero gritar; no puedo.
Puedo huír, pero no quiero,
pues aún hay en mí miedo.
Un miedo por el que muero,
de una muerte que no tengo
y que, aunque no quiera, espero.
lunes, 16 de junio de 2008
Soledad
Sí, por supuesto que sí, y no creo que nadie haga por debatirme este aspecto... ¿Cómo saber quién está realmente, y quién es una mera ilusión, una imagen transitoria que se escapará por la vía más fácil? ¿Cómo saber cuándo una sonrisa es sincera? ¿Cuándo lo es un abrazo, una caricia, un guiño...? Miras a tu alrededor y te ves inmerso en un mar de ¿personas?, tal vez ni siquiera eso... Pequeños y discretos tiburones esperando a que tropieces para pegar el mordisco a tu asqueroso trasero... Y luego: "¡Ahí va! Fue sin querer". ¡Gilip-cof cof cof! Cientos de brazos tendidos hacia ti te ofrecen apoyo y ayuda... Cientos de brazos tendidos al vacío sin saber lo que significa el compromiso, pensando que toda la vida es un juego y si matas al malo, aparecerá de nuevo tres pantallas más adelante. Desconocedores de las consecuencias de los propios actos, juegan con la vida de los demás como un niño moldeando plastilina...
¿Y ahora qué? ¿Eso te hace feliz? Feliz me haría poder gritar a los cuatro vientos que soy libre, y que paso del puto culo de la gente de mentira. Feliz me haría no tener que morderme la lengua cada vez que abro la boca, para no "meter la pata". ¡¿METER LA PATA?! ¿Qué es eso? Meter la pata es decir las cosas tal y como las piensas y sientes. Meter la pata es decir algo inoportuno en el momento menos adecuado... Meter la pata es perder la espontaneidad y la sinceridad, virtudes tan valoradas en criaturas inocentes que aún no han pisado la pubertad.
Pequeñas criaturas incorruptas, más cercanas al estado animal que al humano. Estado animal, instintos... Procreación, supervivencia... Qué mal suenan estas palabras, a oídos del inepto que no ve más allá de cuatro normas éticas y sociales. El ser humano es incapaz de comer por necesidad: lo hace por hábito; no sabe lo que es tener sexo para procrear: lo hace por placer; no se relaciona con la manada para suponer un cobijo más seguro para sus crías y hembras: lo hacen por el reconocimiento social y la satisfacción de tener "cuanto más, mejor". Sí, sí, cuantos más tiburones acechen tu ano, más feliz y completo te sientes... ¿Y después qué? Después nada...
Polvo, cenizas, humo, aire... Aire reprimido, silencio ahogado... Murmullo lejano que cada noche grita por ser escuchado...
